domingo, 1 de abril de 2012

05 *Sueños por cumplir*


RECORDAMOS

Salimos fuera, ya eran las 6 y media por lo que se veía algunos coches y alguna gente corriendo, nosotras para disimular un poco corrimos hasta la casa de Miley que no estaba muy lejos y allí nos encontramos a Paula con....

Título: Amiga de la tómbola.

-Mira, mejor os espero aquí no tengo ganas de encontrármelo -dijo mirando al frente-
Entonces miré yo y me di cuenta de que Paula estaba hablando con Justin.
-De eso nada, tu vienes conmigo hay que dejar las cosas claras, y demuestrale que puedes ser feliz sin el.
-No, si eso más tarde -se dió la vuelta dispuesta a irse pero la cogí del brazo-
-¡Paula! -grité y miraron los dos hacia nosotros-
-Cerda... -me dijo flojo mientras nos acercábamos-
-Si solo será un momento, si estas incómoda me haces alguna señal -le susurré-
-Vale, -me empuja- ahí tienes la señal vámonos
Pasé de ella, a ver es que tiene que plantarle cara, y me acerqué.
-Paula, ¿vamos? -pasamos de él-
-¿Podemos hablar Selena? -preguntó Justin-
-No. -dijo muy seria-
-Por favor.... -le suplicó-
-No.
-Joder, ¡si no me dejas que hable contigo como te lo voy a decir! -subió el volumen de voz-
-Oye bonico, baja el volumen que si tu estás piripi y no escuchas bien nosotras no tenemos la culpa - yo marcando territorio como siempre-
-Eso. -dijo Selena mirando para otro lado, para no reírse, ¿qué le hacía tanta gracia?
-Lo primero es que tu te callas, que lo único que has hecho desde que estas aquí es meterte en todo -gritó-
-Yo no me meto en nada, solo te digo las cosas como son. -dije con mucha tranquilidad- ¡Pero si no te enteras, como pasa ahora es que eres gilipollas de naturaleza propia! -grité-
-Muy tranquila habías respondido -dijo Paula riéndose, estaba demasiado borracha-
-¿Pero a ti que coño te pasa? ¿Por qué te hablé un poco mal?
-¿Un poco mal? Mira niño: arrea. -le señalé con la mano la calle-
-Que estúpida eres tú ¿no? Deberías de estar dándome las gracias por haberte traído a la fiesta -dándose aires de grandeza-
-Ah, si. -me arrodillé en el suelo- ¡Oh, gran Bieber gracias, gracias por traedme a la fiesta que has arruinado, gracias! ¿Cómo te lo podría pagar? ¡Oh, alabado seas! -mientras hacía reverencias de esas-
Paula no paraba de reír y Selena se reía con disimulo, pero se le veía. Justin me miraba mal y yo haciendo el payaso como siempre, pero me encanta dejarlo mal.

-¿Contento? -me levanté- ¿O quieres que te de un pin o una chapita del Fari?
-No gracias, con que no te metas en mi vida me basta.
-Tranquilo, no lo haré, mientras tu no me trates como si fuera un bicho y a mis amigas las respetes. Yo no soy una niñata cualquiera, yo me enfrento a quien haga falta, así que cuidadito. -le advertí-
-Espera que voy a llamar a mi madre, mira como tiemblo.
-Patético. -lo miré de arriba a abajo-
-Que sí, que vale.-pasó de mi- Selena tenemos que hablar.
-¿Qué quieres? -le miro con asco-
-Es por lo de antes...
-Ah, si sobre eso, hemos terminado. -dijo muy seria e intentando ser fuerte por no llorar-
-Eso era lo que yo te quería decir, es que lo siento pero ya no te quiero, ha aparecido otra persona en mi vida, y a ver no es que no te quiera es que no te quiero como novia. -dijo muy borde-
-Pues yo si te quería, no te voy a mentir, pero haré lo que haga falta para olvidarte.
-Sí, venga ya, ahora dices que me querías cuando solo me utilizabas para fama y dinero. -ríe exageradamente-
-¿Qué? ¡Eso es mentira! ¡Te recuerdo que soy famosa antes que tú y no me hace falta tu asqueroso dinero! -le tiró a la cara un anillo- ¡Toma, dáselo a tu próxima muñeca!
Empezaron a venir paparaxi y nos rodearon, empezaron a hacer preguntas pero nadie respondía, Justin se fue por un lado y nosotras por otro, aún nos seguían y preguntaban cosas a Selena, sobre rumores de que ella le había puesto los cuernos o que el no la quería, ella pasaba de vez en cuando les pedía que la dejaran y Paula con la borrachera miraba a las cámaras y soltaba un “hola mamá”.

-¿Selena quién son estas dos chicas? -preguntó un paparaxi-
-Esta es Eva, mi mejor amiga -me sonrió- y ella es Paula otra amiga.
-Al fin hablas -soltó un paparaxi- ¿Qué te ha pasado con Justin? -volvió a preguntar-
-¡Joder dejadla en paz, no veis que está mal! -les dije y empezaron los flashes contra mí-
-¿Y de qué os conocéis? -volvió a preguntar-
-De la tómbola. -dije, Selena rió-
-¿De la tómbola? -preguntó otro-
-Sí. -reímos fuerte- Venga por favor, dejadnos en paz -entrando pro la puerta-
-Pero...-le cerré la puerta en la cara-
-¡Qué pesaos! -exclamé-
-¡Amiga de la tómbola! -ríe y me abraza- ¿De dónde has sacado eso?
-Pues no sé, me ha dado el venazo -río-
-¿Dónde habéis ido? -pregunta mi madre saliendo del comedor-
-Fuímos a recoger a Paula de la fiesta, que se quedó.
-Ah, es que escuché ruido y cuando me levanté ya no estábais.
-Pues ya estamos -dije- ¿Paula? -reímos fuerte-
-Que pasa, tengo sueño -estaba subiendo las escaleras, de una forma muy graciosa -
-Paula, duerme porque si vas a venir conmigo luego con esas pintas... -la miré de arriba a abajo- mejor primero duchaté y duerme un poco y después ya te calgaremos de cafés.
-A sus ordenes -hizo la señal esa que hacen los capitanes y se fue riendo, que malo es la bebida-
-Selena, ¿qué hacemos? Ahora tengo sueño, pero ya no vamos a dormir -me encogí de hombros-
-¿Vamos a correr y nos despejamos? -se sentó en el sofá-
-¿Preguntar por ir a correr y te sientas en el sofá? -me deje caer encima-
-¡Ala si a aplastar a Selena! -ríe- Bueno, ¿vamos?
-Venga -dije animada-
Nos vestimos rápido, un pantalón de chándal largo porque hacía frío, una camiseta de manga corta y encima un chaqueta, ni nos pintamos ni nada una cola alta y arreando.
Cierro la puerta de mi casa- ¡Qué vergüenza!
-¿Eres tonta? -me preguntó riéndo-
-Venga, vamos a un parque que hay por aquí cerca muy grande que por ahí está bien para correr. -empezó a correr-
-¡Pero esperame! -la alcancé- Es que allí en España, en muchos sitios sales a correr y lo que es que se ríen de ti, que gente más tonta -negué con la cabeza mientras reíamos-
Silencio, más silencio, de vez en cuando Selena me mira y se ríe, yo le respondo con un “¿Qué pasa? Una no está aconstumbrada a esto” Y más silencio, hasta que decido romper el silencio con una pregunta que a lo mejor le molesta un poco, pero si no le pregunto reviento.
-Oye... -dije al tímida-
-¿Cuándo hablas así es bueno o malo? -ríe-
-No sé -río-
-A ver dime
-¿Por qué le tiraste el anillo a la cara?
-¿Te refieres al de a noche con Justin? -asentí- Porque me lo regaló como señal de nuestro amor, pero como es mentira que se lo meta por ahí -dijo seria-
-¡Hasta el fondo y más allá! -reímos-
-Pues sí, pero bueno a asumirlo... ¿Y tú?
-¿Yo qué? -pregunté-
-¿Tienes novio?
-¿Yo? ¿Me has visto cara de tener novio?
Ríe- Pues no sé, a bueno es verdad el otro día conocístes a Eric -ríe-
-Oh.. Eric... Eric..¿¡Qué haría sin mi Eric!?
-¿Ahora tienes complejo Romeo y Julieta? -ríe fuerte-
-Más o menos -río-
-¿Paramos en aquel banco? -señala uno-
-Sí por favor -supliqué-
-¡Tonta la última! -empezó a correr fuerte-
-¡No vale! -grité y empecé a correr- ¡Eres muy infantil!
Después de una ostión contra el suelo llegué y Selena estaba doblaba de la risa.
-Pues no me hace gracia. Bueno un poco -río-
-Pero es que yo no comprendo porque le ponen cordones a estos zapatos -señalé los tennis, o deportivas como lo llaméis-
Selena no paraba de reír cada vez que intentaba hablar soltaba otra carcajada.
-Es que eres muy patosa! -logró decir riendo-
-Te odio -la fulminé con la mirada-
-Dejo de reírse de golpe y me miró seria- ¿Enserio?
-No -río-
-Ah que susto -ríe-
-Oye, ¿vamos a tu casa y te duchas y después vamos a la mía y me ducho y ya estamos listas? -pregunté mientras empezábamos a correr de vuelta-
-Vale, pero tengo algunas cosas en tu casa, pero ya las cogeré luego.

Llegamos a su casa y nada más entrar un perro se acercó corriendo, yo como soy tan miedosa y me dan miedo me escondí detrás de Selena.
-¡Ay, que me cuesta la vida Selena que no se acerque por favor, les tengo pánico! -suplicaba
-¡Bailer! -lo coge en peso- ¿Cómo te puede dar miedo esta preciosidad? -me lo pone enfrente-
-Por dios sujétalo que les tengo pánico -me alejé-
-Vale, tranquila. Bailer vamos mi niño -lo tomó como un bebé – Vete a mi habitación y cierra la puerta, es la primera a la derecha, cuando estés me lo gritas y lo suelto y cierras la puerta y ya subo yo.
-Vale y lo siento mucho de verdad, pero es que les tengo pánico, bueno eso es poco -dije subiendo las escaleras rápido- ¡Ya estoy!
-¡Vale! Cierra la puerta, que lo suelto -gritó-
¡Ay, que me da algo que eso sube para arriba a cien por hora! Después se escuchó a Selena, me volvió a gritar que cierre la puerta, abrió la puerta con cuidado y la cerro sin que entrara Bailer.
-Lo siento enserio, si quieres me voy y te espero en la puerta, lo siento.
-No pasa nada mujer, si cuando viene mi primo también tengo que hacer esto.
-Jo, es que me siento mal por dejar a tu perro ahí pero... Es que lo he intentado muchas veces pero no supero el miedo.
-¿Quiéres que te ayude a quitarte el miedo?-me sonríe-
-Vale, pero no te vayas a pasar encerrándome con un perro o algo que “Aquí morí”. -río-
-Vale, mira ahora mientras me ducho intenta estar un poco con Bailer. ¿Vale?
-No sé, y si me entra el pánico? -dudé-
-Te metes en el cuarto de baño conmigo -ríe- pero no vayas a abusar de mí -ríe aún más-
-Uy, si cuidado que te devoro -río fuerte-
-Bueno, pues ¡Bailer! -se escuchó unos ladridos- A ver pónte detrás mía
-No, mejor luego, que ahora tenemos prisa -dije con muchas dudas-
-No seas tonta, te prometo que te ayudaré y mis promesas las cumplo -abrió la puerta y rapidamente cogió a Bailer-
-A ver, mira yo le toco y ya esta. Pero tu cogelo y que no me chupe ni nada que me dan siete mil ataques. -dije de los nervios-
-Mira, tócalo si no te va a pasar nada si esto es lo más precioso del mundo, es mi hijo -dijo acariciándolo y dándole mimos- Venga, que no te pasa nada -se acercó-
-A ver, yo lo toco y ya está otro día será mal -lo toqué rápido- venga listo vámonos, marchando -señalé la puerta y empecé a andar-
-¡Alto ahí! -ordenó-
-Hay que joderse... -me giré- Pareces mi madre tía -río-
-Mira, siéntate ahí -me señaló la cama-
-Vale -me senté-
-Y ahora acaricialó -lo toqué rápido- Mujer, no te come si esto es una ricura -lo achuchó- Venga cógelo -lo cogí con miedo y me ladro y me chupo la mano-
-¡Ahhhhhhhhhhhhhhhhhhhhhhhhhhhhhhhhhhhhhhhhhhhhhhhhhhhhhhhhh! -grité fuerte, dios las lágrimas se me saltaban- Quítamelo que me da, que les tengo pánico.
-Joder, pues si estas tu mal.
-Lo siento....
-No pasa nada, a ver pónte aquí enfrente
-Ok. -dije insegura-
-Y yo me siento enfrente con Bailer, ¡Bailer ven! -lo llamó, estaba debajo la cama, supongo que lo había asustado por el grito- Ven mi niño -lo volvió a achuchar- si no pasa nada, la tita Eva es que está un poco loca, sí muy loca -dijo haciendo caras graciosas yo reía-
-Ah, ¿qué es mi sobrino? -río
-Somos la familia dog unida. -ríe fuerte-
-Mola... -río-
-A ver, cuando yo suelte al perro tu lo llamas vale, y tienes que aguantar tenerlo delante tuya. ¿Vale?
-Vale, pero tu a mi me vas a...-ya lo había soltado- Bailer... Ven sobrino, pero no me chupes -le señalé con el dedo y se me acercó, me miro, dios es precioso y agachó la cabeza, me tendrá miedo por el grito- Bailer, que aunque te tenga un miedo tremendo, sobrino que no te como leñe -río y lo acaricio- Oi pero que mono es -lo cogí- que moooooooooooooooooooono yo quiero uno -lo achuché-
-¿Qué te has fumado?
-Nada, solo un poquillo de eso que había en tu bolso -río- ¡Ostias estoy tocando a un perro y encima lo tengo cogido y..y... me da! -y lo volví a acariciar-
-Ves, a los miedos hay que vencerlos, voy a ducharme seras capaz de quedarte con el -Bailer ladró y yo lo solté rápido- Vale, no. -ríe-
-Pero.. bueno mientras no me chupe.. ni ladre... ni me muerda... ni me coma... ni ...Otra vez les tengo miedo -me levanté-
-Tía, no te comas el coco que si tu no le haces nada el no te hace nada -se levantó y Bailer fue corriendo-
-¿Sabes? Los miedos hay que vencerlos. Y yo voy a vencer mi miedo a los perros si o si. No quiero ser la cantante esa que le dan miedo los perros. -dije muy seria-
-No, eres la cantante amiga de Selena que se conocieron en la tómbola -ríe fuerte-
-Si es que no hacemos una buena -río negando- Te conozco de dos días y eres la mejor te lo juro, te quiero mi amiga de tómbola -abrazo-
-Y yo mi amiga de tómbola, ¿qué hora es?
-Las...9 y cuarto, joder como ha pasado las horas, pero parece que es más tarde, normal, si no hemos dormido -niego con la cabeza- Así, no se lo que voy a cantar -río- “Yo tengo sueño, mucho sueño, suuuuuuuuuueñooooooo” -canté, con el tono de la canción esa de “Yo quiero sopa, gallina blanca sooooooooooooooooopaaa, pues esa-
-Bueno voy a ducharme loca, ¿me arreglo mucho, poco o cómo?
-Ni idea, ¿tienes el número de Scooter?
-Sí, en mi móvil está cogeló, está por ahí y si te pasa algo con Bailer, ¿y Bailer? ¡Bailer! -lo llamó y vino corriendo- Pues no sé, te metes en alguna habitación hasta que salga -ríe- Pero no creo que pase nada. Así que voy a ducharme, ya que huelo a … todo, soy una completa apestosa -ríe-
-Sí anda duchaté que me de tiempo a que vaya a ducharme yo.
Se metió en el cuarto de baño y yo mientras llamé a Scooter desde mi móvil, no quiero gastar con el de Selena siempre.

Conversación con Scooter.

-¿Sí? -preguntó-
-No. -río-
-¿Quién eres?
-Scooter soy Eva.
-Ah, tú...lo siento no soy Scooter soy Justin, está en el baño, ahora le digo que te llame.
-Ah, vale adiós -dije muy borde-
-Eva...
-¿Qué? -pregunté borde-
-No nada... ahora le digo que te llame, ¿ a este número?
-Sí, es el mío. -colgué-

-¡QUE FUERTE! -grité para que Selena me escuchara, pero estaba en pleno concierto, a mitad de la canción “Hit The Light” esta niña, no es normal, que lo digo yo- ¡QUE FUERTE! -grité esta vez más y se me acercó, genial a ver Eva, respira hondo recuerda las palabras de Selena, si tu no le haces nada el no te hace nada, pues yo es que … ni lo miro. Bueno tampoco eso, yo lo toco y eso pero aquí confianzas mínimas, ¡qué es un perro! Sacudí la cabeza para quitarme este rallamiento y acaricié a Bailer, bien un paso más- Bailer, majoso, mira, -me giré la cara para que me mire pero rápidamente las quité por si me mordía o algo- las cosas claras, tu a mi me das mucho miedo, pero yo quiero afrontar mis miedos. Así que empecemos poco a poco.
-¿Le hablas a mi perro, como si fuera tu novio? -salió secándose el pelo con una toalla y con otra liada el cuerpo-
-Si, es que nos la hemos montado mientras te duchabas.
-Mola, has perdido la virginidad con un perro y encima, ¡mi perro! -exclama riendo- Cada vez me busco amigos más raros -dice negando mientras ríe-
Coge la ropa interior y se mete en el cuarto de baño, mientras yo examino la habitación con la mirada, me fijo en una puerta que me llama la atención por lo grande que es y la curiosidad me acude tanto que no puedo evitar levantarme como acto reflejo y abrirla, abro un poco me asomo pero no se ve nada, así que abro un poco más y me encuentro con el sueño de toda chica, ¡un vestidor como una habitación de grande! Una pared entera de zapatos, un sofá en medio y dos espejos para verte de cuerpo entero, todo lleno de ropa, ropa, ropa, zapatos, zapatos, joyas, joyas y complementos, todo un sueño.

-¿Te gusta? -entra de repente lo que hace que suelte un pequeño grito y me exalte un poco.
-Pues no, no me gusta que me asusten la verdad.
-Digo el vestidor tonta. -ríe, mientras se acerca a coger la ropa-
-Ah... Que tonta yo. Pues no me gusta, me encanta. Esto es lo que quiero yo, no como mi armario, es un armario que ocupa también una pared pero a mi no me coge ahí nada es pequeño. El tuyo le da mil vueltas. Joo... Yo quiero uno. -hice una pequeña rabieta de niña pequeña de broma.
-Eso mismo decía yo cuando vi el de Miley Cyrus, fue lo primero que hice con mi primer sueldo.
-Pues creo que haré yo también eso...¡Espera! -me sobresalté- ¡¿Has visto el vestidor de Miley Cyrus en persona?! -grité, Bailer vino supongo que me escucharía, pero Selena lo echó, decía que ya le rompió una camiseta.
-A ver, a ver, no me he explicado bien -coge la ropa, unos pitillos negros, con una camiseta normal y una americana a juego con los pantalones y por ultimo un abrigo, normal, en la casa no hace frío es más hace calor pero el la calle te puedes congelar sin hacer nada.
-No, no, te has explicado genial. -dije ilusionada- Dime, ¿cómo es?
-A ver Eva yo me refería al de Hannah Montana cuando salía en la serie, que yo la veía cuando la echaban -ríe-
-Ahh... -dije desilusionada-
-Pero un día si lo vi, si. Es genial tiene como dos paredes enteras de zapatos, sobretodo botas, de estas que se pone ella mucho.
-Sí. Bueno, pero lo has visto. ¿Qué hora es?
-Las...No sé -mira un pequeño reloj que hay en la pared colgado, dios, hasta el reloj es perfecto.
Las 10 menos 25, vamos las 9 y media -coge la ropa y se mete en el cuarto de baño, después de advertirme, que o elijo unos zapatos o no me habla, yo insistí en que se los di porque quise, y ella que me los debía total, que aquí estoy viendo los zapatos que no me decido.
-¡DIOS! -exclamé cuando cogí unos- ¡ESTOS ESTOS ESTOS! -dios eran perfectos por donde los mirases.
Me los tengo que probar si o si -me los puse, suerte que tenemos el mismo número.








-Perfecto, si es que son perfectos, nunca he visto unos zapatos así, por eso son tuyos -entra Selena por la puerta peinandose el pelo, mientras me mira con los zapatos, yo me dedico a sonreír, dios es que son preciosos.
-Pero son tuyos... No puedo quedarmelos -me los quito- Son tuyos.
-Tu a mi me distes unos preciosos así que estos son tuyos, además ya los has tocado, ya no lo puedes devolver.
-Dios, pareces mis amigas cuando eramos pequeñas, con el típico bollo de chocolate, de “¿Quieres?” “No, gracias.” “Uy, ya te ha tocado” -decía con voz de niña pequeña.
-Eres un caso -ríe. Bueno vamos, recoge tus cosas mientras me seco un poco el pelo. -sale por tercera vez de aquel grandísimo vestidor y se escucha hablar con Bailer, me pongo mis zapatos y cojo los zapatos, sin estar muy convencida, ya le daré otros, tengo unos perfectos que casi no me los he puesto porque no tengo nada que me pegue, si, le daré esos, seguro que le encanta son parecidos a los que le di. Me miro en el espejo, agg que rabia ya tengo el pelo medio rizado, menos mal que llevo la cola, me pongo bien la chaqueta de aquel chándal que me puse antes. Dios, parezco una criada al lado de Sel. Finalmente después de renegar por mi pelo termino saliendo porque me llama Selena, después de una larga despedida con Bailer y una presentación por parte de su madre y su padrastro conmigo y explicarle quien soy y a donde vamos. Al fin. Camino a casa, pero esta vez a paso rápido, a las 11 tengo que estar en casa y son las 10, bueno, ¿para qué tanta prisa? Si voy bien de tiempo.

-¡Tu móvil suena sorda! -dice Sel riéndose de mi, después de un intento de “ya, ya lo sé” y un “no mientas no te habías dado cuenta” Y risas decido cogerlo, es Scooter.

*Conversación telefónica con Scooter.

-¿Eva? Eva, deberías estar ya aquí. -dice alterado-
-En mi país, primero se suele decir hola -digo divertida de verlo tan alterado.
-Mira, Eva que te la ganas -se escucha a un chico reírse por detrás, ¿es Justin? ¿Qué hace “eso” ahí?
-Vamos Scooter, si en verdad te ríes conmigo - con voz pillina.
-¿No me voy a reír? Eres un caso -termina riendo.
--Y vuelta con el caso, ¡que no soy un caso! Que pesaos.
-Lo eres.
-Ale, pues ahora ya no te hablo. -dijo decidida, pero de broma.
-¿Enserio? Es una pena porque entonces sino hablamos no podremos ir a ningún lado y te volverás a España.... -dice ahora el divertido.
-¿Scooter?
-Dime
-¿Te he dicho alguna vez que te quiero? -pregunto divertida y a la vez un poco asustada.
-Luego no es un caso. -ríe fuerte.
-Claro que no, preguntale a mi madre y ya veras listo. Oye abre la puerta que ya están aquí los mejores amigos de Selena, ¡abrelá ya! -digo sofocada, un grupo de paparaxis nos han rodeado y no podemos ni a penas andar.
-¿Paparaxis?
-¡Anda, si es adivino y todo! -digo divertida, pero me dura poco la diversión porque un paparaxi me acaba de pisar. ¡AHH! ¡¿Pero tu eres gilipollas o que te pasa? -dije en español-
Selena al ver mi reacción, sin saber que significa lo que he dicho, pero supone que algo no muy bueno, me tira del brazo y echa a correr, yo mientras intento explicarle a Scooter que ha pasado pero, no sirve de nada, le digo que ahora le cuento.
Llegamos a la casa, ¿ y quién abre? ¡Sorpresa! El tío más gilipollas, GILIPOLLAS corrijo, se merece la palabra con mayúsculas, de toda la Tierra, Don Justin Gilipo.
-Emm...¿Hola? No mejor no, no te lo mereces -le digo con frialdad y pasando de el divertida, Selena me aprieta la mano y entra mirando al suelo-
-¡Scooter ya está aquí el caso! -grita divertido.
-¡¿Quién!? -me giro de golpe.
Justin solo silba mirando a otro lado, ¿no se da cuenta que lo he escuchado o necesita una hostia para recordarlo?
-¡Mira niño, tu y yo vamos a terminar mal, yo solo te advierto! -le señalo con el dedo, después lo mando a la mierda en español.
-No si al final tendremos que aprender francés. -dice riendo.
-¿Tu eres tonto?
-No. -responde con frialdad y después responde con una gran sonrisa, ¿ves? Al menos eso lo sabe hacer bien, que sonrisa tiene.
-¡Soy española gilipollas! -le grito.
-Eva, pasa de el -dice Selena.
-Si es que esto es tonto, joder yo no soy así con la gente, es esto que me jode que se tire la vida jodiendo. ¿No ves que no te aguanto? ¡Se supone que esto era un sueño echo realidad para mí, no tener que aguantar a esto! -grité, entre el cabreo del pisotón del paparaxi y la chulería de este, exploté.
-¡Si ala! ¿Montamos también una fiesta de la espuma? -baja Paula de muy mal genio.
¡TENGO RESACA, DEJA DE GRITAR! -grita, después se queja y susurra un por favor.
-Está bien, está bien, lo siento. -se disculpa Justin- Ya no te hablaré más tranquila.
-¡¿Enserio!? -pregunté ilusionada.
Él solo baja la cabeza y se va al comedor donde están mis padres y Scooter riendo por el espectáculo, pero cambian la cara al ver a Justin.
-Vale, ahora soy yo la mala, me cago en... -digo hablando sola.
-¡PIIIIIII! -me interrumpe Selena riendo.
-Luego soy yo el caso si es que no -río, pero rápidamente dejo de reír al ver que Justin me mira y aparta la mirada triste. ¿Qué le pasa ahora? ¿Es bipolar? Pues sí, definitivamente si lo es.
-¡Eva duchate ya, que con esas pintas no sales conmigo a ningún lado eh! -dice Scooter riendo.
-¿Tan mal voy? -me miro- Vale, se me ha rizado el pelo un poco demasiado, y la ropa es fea, pero es un chándal, ¿qué quieres?
-Nada tira, anda y dejaté el pelo rizado que quiero verte con el pelo rizado -me sonríe, mona la sonrisa, pero como la de Just...¿qué digo? Eso es insoportable.
-Vooooooy -alargué la o y subí arriba, cogí la ropa interior y me metí en el cuarto de baño, me duché rápido, no, rapidísimo. Salí, después de un “casi me abro la cabeza” me seco y me pongo la ropa interior, seco un poco mi pelo con la toalla y salgo a por el secador y la ropa, cojo unos pitillos verdes con una rebeca azul y unos zapatos a juego. Y cuando voy a salir, se me olvida el secador, entro corriendo, bien, anda que el que me vea en ropa interior y corriendo por la casa, en un intento de alcanzar el secador me resbalo y caigo. Mierda. Me levanto y mi cuerpo choca contra algo, más bien alguien, me ruborizo y rápidamente me aparto.

Hasta aquí, espero que os guste mucho, y pidáis muchos siguientes, que yo me lo he currado mucho!! Un beso #MUCHLOVE

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